Artículo original

Canarias Pediátrica Vol. 49 Núm. 1, 2025

12 min

El papel de la actividad física durante el tratamiento oncológico en pacientes pediátricos

The role of physical activity during oncological treatment in children

Beatriz Palenzuela Afonso, Macarena González Cruz, Ana B. Caparrós Nieto. Servicio de Pediatría, Hospital Universitario de Canarias, Tenerife

https://doi.org/10.63663/canped.2025.49.1.6
Recepción:
11/04/2025
Publicación:
30/04/2025


Métricas


102

Visualizaciones


12

Descargas


Compartir

Compartir

Resumen (ES)

[b]Introducción y objetivos.[/b] La actividad física regular durante el tratamiento oncológico ha demostrado mejorar el pronóstico y la calidad de vida de pacientes adultos con cáncer. El objetivo de esta revisión es valorar si esta recomendación es extrapolable a pacientes en edad pediátrica. [b]Material y métodos[/b]. Se realiza una búsqueda en la base de datos PubMed con las palabras clave “Pediatric cancer excersice” entre los años 2019-2014 seleccionando aquellos artículos cuya población fueran niños, adolescentes o adultos jóvenes en tratamiento quimioterápico. Se obtuvieron siete artículos para su análisis. [b]Resultados.[/b] Los siete artículos analizados son ensayos clínicos prospectivos y controlados y que, en conjunto, incluyen 503 pacientes. En ellos, la actividad física es segura durante el tratamiento oncológico. La enfermedad más frecuentemente analizada fue la leucemia linfoblástica aguda, aunque se incluyeron estudios con tumores cerebrales y otro tipo de neoplasias. [b]Conclusiones.[/b] Los estudios sobre el papel de la actividad física en la edad pediátrica son prometedores, aunque la heterogeneidad de la población estudiada no permite establecer una conclusión clara.

Palabras clave (ES):

ejercicio
oncología
pediatría
Actividad
cáncer

Resumen (EN)

[justify][b]Introduction and objectives.[/b] Physical activity during cancer treatment has proven to improve the prognosis and quality of life of adult cancer patients. This review assesses whether this recommendation can be extrapolated to pediatric patients.[/justify] [justify][/justify] [justify][b]Material and methods.[/b] Seven articles were obtained from a PubMed database search filtered by years between 2019 and 2014 using the keywords “Pediatric cancer exercise.” Articles whose populations included children, adolescents, or young adults undergoing chemotherapy treatment were selected for analysis.[/justify] [justify][/justify] [justify][b]Results.[/b] The seven articles analyzed are prospective and controlled clinical trials that include 503 patients. In them, physical activity is safe during cancer treatment. The most frequently analyzed disease was acute lymphoblastic leukemia, although studies with brain tumors and other types of neoplasms were included. [/justify] [justify][/justify] [justify][b]Conclusions.[/b] Studies on the role of physical activity in children are promising, although the heterogeneity of the population studied makes a clear conclusion difficult.[/justify]

Palabras clave (EN):

exercise
cancer
Activity
oncology
pediatrics

Introducción

La supervivencia de los niños y adolescentes afectos de cáncer ha experimentado una importante mejora en los últimos años gracias a la evolución en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades oncológicas, llegando a superar el 80 % en algunos países. Se estima que, globalmente, se diagnostican unos 300,000 nuevos casos de cáncer en niños y adolescentes cada año, de los cuales un 70 % son diagnosticados en menores de 15 años1,2. Sin embargo, los supervivientes tienen un riesgo hasta tres veces mayor de desarrollar una enfermedad de salud crónica que aquellas personas de su misma edad no afectos de patología oncológica1. El tipo de cáncer más frecuente en la edad pediátrica es la leucemia linfoblástica aguda (LLA), que representa aproximadamente un 25 % de todos los casos, seguidos de los tumores cerebrales que constituyen en torno a un 20 % de todas las enfermedades oncológicas en niños y adolescentes en el mundo3. Dentro de los tumores cerebrales, los situados en fosa posterior representan alrededor del 54-70 % de los casos3,4. Los niños y adolescentes afectos de cáncer presentan efectos adversos propios del tratamiento como atrofia muscular, disminución de la capacidad funcional, fatiga relacionada con cáncer, depresión o ansiedad que pueden persistir incluso al finalizar el tratamiento2 y también efectos adversos relacionados con la propia enfermedad como en el caso de tumores sólidos en fosa posterior que provocan alteración del equilibrio o de los tumores óseos que provocan dolor e incapacidad funcional. Entre los efectos secundarios cabe señalar la fatiga relacionada con cáncer que es uno de los efectos secundarios del tratamiento oncológico más frecuente e inhabilitante, según señalan los pacientes, y que se asocia a otras secuelas del cáncer pediátrico como síntomas depresivos y menor calidad de vida5.  Además, el grupo de población formado por adolescentes y adultos jóvenes (AYA) compuesto por aquellos pacientes de entre 15-25 años, pudiendo variar estos límites de edad entre países, supone un subgrupo característico con necesidades propias diferentes de aquellas de pacientes mayores. Los pacientes AYA supervivientes de cáncer presentan una menor tasa de educación superior y empleabilidad, mayores tasas de depresión, ansiedad, fatiga y, en general, una peor salud global física en términos de estado de forma y calidad de vida6. En adultos, la actividad física reglada durante el tratamiento oncológico ha demostrado reducir la mortalidad por cáncer, así como algunos efectos secundarios del tratamiento como la depresión o la astenia, mejora la calidad de vida y tiene un impacto positivo en el bienestar psico-social6,7. Algunos de los beneficios observados en los adultos con enfermedad oncológica, se han atribuido a un ambiente anti-inflamatorio mediado por la práctica recurrente de actividad física y este enfoque se ha empleado también en algunos estudios con pacientes pediátricos7. Sin embargo, más del 70 % de los AYA no llegan a las recomendaciones de actividad física para pacientes oncológicos durante el tratamiento y no recuperan los niveles de actividad física que tenían pre-tratamiento al finalizarlo. Esta falta de actividad física durante y tras el tratamiento oncológico a menudo significa que los AYA tienen un peor estado de fuerza y condición física que sus pares sanos de la misma edad6. 

Material y métodos

Se realizó una búsqueda en la base de datos PubMed con las palabras clave "Pediatric cancer excercise”, seleccionando aquellos resultados a aquellos publicados en los últimos cinco años (2019-2024). Se excluyeron aquello artículos que no estuvieran escritos en inglés o en español o aquellos cuyo objeto de estudio fueran pacientes supervivientes de cáncer infantil, así como los que trataran sobre otro tipo de pacientes pediátricos, seleccionando únicamente aquellos que tratasen sobre la práctica de actividad física en pacientes pediátricos o adultos jóvenes en tratamiento por una enfermedad oncológica en el momento del estudio. En total se obtuvieron 125 resultados en la primera búsqueda, de los que 27 cumplían los criterios de inclusión previamente señalados y de estos se seleccionaron finalmente aquellos con acceso libre al texto completo, quedando finalmente siete artículos para su revisión.

Resultados

Los siete artículos son ensayos clínicos prospectivos y controlados, todos aleatorizados excepto uno, que estudian el efecto de diferentes tipos de intervenciones en pacientes pediátricos o adultos jóvenes con cáncer en tratamiento como se puede observar en la tabla I que incluyeron un total de 503 pacientes3,5-10. Las edades comprendidas en todos los estudios son muy variables con la edad mínima situada entre los tres y los siete años y la máxima en los 21 años salvo por un estudio que trata específicamente de adolescentes y adultos jóvenes (AYA) que solo incluyó pacientes entre los 15 y los 25 años6.  Un 42 % de los estudios incluyeron pacientes con cualquier tipo de cáncer, de los restantes uno excluyó aquellos con tumores del sistema nervioso central (SNC), otro estaba centrado en pacientes con leucemia linfoblástica aguda (LLA), otro en pacientes con enfermedades hematológicas tanto malignas como no malignas pero que estaban recibiendo un trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH) y un último estudio se centraba en pacientes con tumores de fosa posterior. El ítem más estudiado fue la astenia relacionada con el cáncer y, a continuación, el estado de salud cardio-respiratorio general y la calidad de vida. Los métodos utilizados para valorar las variables de estudio fueron muy variables en los diferentes estudios. Sin embargo, cabe señalar que el cuestionario PedsQL fue el más utilizado para valorar la calidad de vida puesto que se utilizó en cuatro de los estudios, es decir, en un 57 % y su subtipo PedQL - MFS (PedQL multidimensional fatigue scale) se utilizó en aquellos que estudiaban específicamente la astenia relacionada con el cáncer.  La intensidad del ejercicio y la capacidad para el mismo, es decir, la capacidad cardio-respiratoria se midió con métodos similares a los utilizados para regular la intensidad del ejercicio en cada paciente. El test de la marcha de 6 minutos (6MWT) fue ampliamente utilizado, así como lo fue la frecuencia cardiaca máxima (220 – edad) aunque con porcentajes variables 75 – 85 % para regular la intensidad del ejercicio. Otra escala utilizada para valorar la intensidad del ejercicio fue la escala Borg, que se usó en dos de los estudios. En dos estudios en los que se utilizaron videojuegos para la práctica de la actividad física se utilizaron acelerómetros para graduar la intensidad del ejercicio realizado. Por último, Winker et al.7 midieron el índice inflamatorio sistémico (SII) mediante mediciones en muestras de sangre venosas extraídas antes y después de las sesiones de actividad física. Ningún estudio señaló efectos adversos durante las sesiones de actividad física.

Discusión

En adultos, la participación de pacientes oncológicos en programas de actividad física supervisado ha demostrado tener un impacto positivo en la salud de los pacientes tanto antes como durante y tras el tratamiento oncológico independientemente del tipo de cáncer y de su estadiaje, llegando a catalogarse como terapia adyuvante11,12. Esta evidencia aún no existe para los pacientes pediátricos sobre todo debido a la heterogeneidad de los estudios clínicos realizados13.  Sin embargo, los resultados de los estudios realizados hasta la fecha son prometedores y, lo que es quizás más importante, en ninguno de ellos se han señalado eventos adversos como resultado de la práctica de actividad física reglada en los pacientes. Se trata, por tanto, de una terapia segura y potencialmente beneficiosa13,14.  Todos los estudios incluidos, excepto uno Hamari et al.8 que no encontró diferencias entre grupos, señalan resultados positivos tras la realización de actividad física. Si bien las variables estudiadas eran diferentes entre ellos y también contenían una muestra heterogénea tanto en tipo de enfermedad como en edades. Los estudios centrados en la astenia relacionada con cáncer5,10 mostraron una reducción de esta junto con otros beneficios como mejora de la capacidad funcional de los participantes. Por su parte, los estudios centrados en el análisis de capacidades físicas como la fuerza, equilibrio, flexibilidad o coordinación mostraron mejoría al realizar un programa de actividad física estructurado3,6,9. Dentro de este último grupo se encuentra el estudio con una mayor N de pacientes, el realizado con Lanfranconi et al. que contaba con más de 200 niños, adolescentes y adultos jóvenes, aunque como limitación este es el único estudio no aleatorizado9. El estudio de índice inflamatorio sistémico realizado mediante mediciones de neutrófilos, leucocitos, plaquetas mediante muestras venosas también se redujo de forma estadísticamente significativa con la práctica de actividad física7. Por último, siempre que se valoró la calidad de vida, esta se vio mejorada con la práctica de actividad física. Estos resultados van en línea con los publicados en población adulta y con otros estudios realizados en población pediátrica en años anteriores11,15.  Cabe señalar que el estudio de Hamari et al.8 utilizaba como variable de estudio la actividad realizada en domicilio por parte de los pacientes utilizado videojuegos, ellos mismos señalan que la adherencia a esta actividad fue baja, lo que podría justificar los resultados obtenidos. En cuanto a los métodos de evaluación de la intensidad de la actividad física y de la condición física en general, encontramos mucha heterogeneidad, aunque sí que lo métodos más repetidos incluyen el test de la marcha de 6 minutos (6MWT), la escala Borg y porcentajes de la frecuencia cardiaca máxima por edad (220-edad). Si nos fijamos en la calidad de vida, el más utilizado fue el PedSQL. Algunos de estos métodos pueden verse alterados por la motivación y estado anímico de los pacientes o del entorno. A la hora de evaluar el posible efecto beneficioso que puede tener la práctica de actividad deportiva de los niños y AYA en tratamiento oncológico cabría señalar también el efecto negativo que tiene sobre la salud el sedentarismo que muchas veces se produce durante los ingresos hospitalarios y las secuelas del tratamiento oncológico como limitaciones funcionales en el caso de tumores sólidos, episodios de depresión o cardiotoxicidad. Está demostrado que los supervivientes de cáncer infantil tienen un riesgo cardiovascular elevado en la edad adulta16 y, por tanto, la creación de un hábito de vida saludable que incluya la actividad física tanto durante como tras el tratamiento oncológico podría tener beneficios a largo plazo. Como conclusión la práctica de la actividad física en niños, adolescentes y adultos jóvenes en tratamiento oncológica es segura y prometedora en términos de mejora de la calidad de vida y salud. Sin embargo, los estudios realizados hasta la fecha no permiten llegar a conclusiones dada su heterogeneidad y diversidad. 

Bibliografía

  1. Zang W, Fang M, Chen H, Huang X, Li D, Yan J, Shu H and Zhao M. Effect of concurrent training on physical performance and quality of life in children with malignancy: A systematic review and meta-analysis. Front. Public Health 2023; 11:1127255:1-13.
  2. Wurz A, McLaughlin E, Viña CC, Grimshaw SL, Hamari L, Götte M, et al. Advancing the field of pediatric exercise oncology: Research and innovation needs. Current Oncology 2021; 28:619–29.
  3. Usama M, Abdelaziem F, Rashed WM, Maher E, El Beltagy M, Zekri W. Impact of physical activity on postural stability and coordination in children with posterior fossa tumor: randomized control phase III trial. J Cancer Res Clin Oncol 2023; 149(9):5637–44.
  4. Steliarova-Foucher E, Colombet M, Ries LAG, Moreno F, Dolya A, Bray F, et al. International incidence of childhood cancer, 2001-10: a population-based registry study. Lancet Oncol 2017; 18:719–31.
  5. Van Dijk-Lokkart EM, Steur LMH, Braam KI, Veening MA, Huisman J, Takken T, et al. Longitudinal development of cancer-related fatigue and physical activity in childhood cancer patients. Pediatr Blood Cancer 2019; 66:1-8.
  6. Munsie C, Ebert J, Joske D, Ackland T. A randomised controlled trial investigating the ability for supervised exercise to reduce treatment-related decline in adolescent and young adult cancer patients. Supportive Care in Cancer 2022; 30:8159–71.
  7. Winker M, Stössel S, Neu MA, Lehmann N, El Malki K, Paret C, et al. Exercise reduces systemic immune inflammation index (SII) in childhood cancer patients. Vol. 30, Supportive Care in Cancer. Springer Science and Business Media Deutschland GmbH 2022, pp. 2905–8.
  8. Hamari L, Järvelä LS, Lähteenmäki PM, Arola M, Axelin A, Vahlberg T, et al. The effect of an active video game intervention on physical activity, motor performance, and fatigue in children with cancer: A randomized controlled trial. BMC Res Notes 2019; 12:1-7.
  9. Lanfranconi F, Zardo W, Moriggi T, Villa E, Radaelli G, Radaelli S, et al. Precision-based exercise as a new therapeutic option for children and adolescents with haematological malignancies. Sci Rep 2020; 10:1-13.
  10. Masoud AE, Shaheen AAM, Algabbani MF, AlEisa E, AlKofide A. Effectiveness of exergaming in reducing cancer-related fatigue among children with acute lymphoblastic leukemia: a randomized controlled trial. Ann Med 2023; 55:1-10.
  11. Stout NL, Baima J, Swisher AK, Winters-Stone KM, Welsh J. A Systematic Review of Exercise Systematic Reviews in the Cancer Literature (2005-2017). Vol. 9, PM and R. Elsevier Inc. 2017, pp. S347–84.
  12. Rodríguez-Cañamero S, Cobo-Cuenca AI, Carmona-Torres JM, Pozuelo-Carrascosa DP, Santacruz-Salas E, Rabanales-Sotos JA, et al. Impact of physical exercise in advanced-stage cancer patients: Systematic review and meta-analysis. Vol. 11, Cancer Medicine. John Wiley and Sons Inc. 2022, pp. 3714–27.
  13. Braam KI, van der Torre P, Takken T, Veening MA, van Dulmen-den Broeder E, Kaspers GJL. Physical exercise training interventions for children and young adults during and after treatment for childhood cancer. Vol. 2016, Cochrane Database of Systematic Reviews. John Wiley and Sons Ltd 2016.
  14. Rustler V, Hagerty M, Daeggelmann J, Marjerrison S, Bloch W, Baumann FT. Exercise interventions for patients with pediatric cancer during inpatient acute care: A systematic review of literature. Vol. 64, Pediatric Blood and Cancer. John Wiley and Sons Inc. 2017.
  15. Morales JS, Santana-Sosa E, Santos-Lozano A, Baño-Rodrigo A, Valenzuela PL, Rincón-Castanedo C, et al. Inhospital exercise benefits in childhood cancer: A prospective cohort study. Scand J Med Sci Sports 2020; 30:126-34.
  16. Kendall SJ, Langley JE, Aghdam M, Crooks BN, Giacomantonio N, Heinze-Milne S, et al. The Impact of Exercise on Cardiotoxicity in Pediatric and Adolescent Cancer Survivors: A Scoping Review. Vol. 29, Current Oncology MDPI 2022, pp. 6350–63.

Explorar

Artículos


Volúmenes


Sobre la revista


Más leídos

Revisión sistemática sobre la comorbilidad del trastorno negativista desafiante

Canarias Pediátrica


Diagnóstico por la imagen de la patología de la pared torácica en pediatría

Canarias Pediátrica


La prevención de la adicción al juego es una necesidad urgente

Canarias Pediátrica


A propósito de un caso. Meningocele en un neonato

Canarias Pediátrica


Bioimpedanciometría en pediatría: fundamentos y aplicación clínica

Canarias Pediátrica